ELECCIONES EUROPEAS 2014

Lo más destacable de las pasadas elecciones ha sido la indiferencia de los ciudadanos ante la cita democrática. La abstención y los votos en blanco han ganado por mayoría en nuestra ciudad a cualquier otra opción. Probablemente crece entre los electores la convicción de que nuestro sistema político no sirve para mejorar la vida de la mayoría de las personas, únicamente para generar falsas expectativas, espejismos que como pompas de jabón explotan ante nuestro pasmo.

Esta circunstancia ha perjudicado especialmente a la derecha, siendo los votantes que dieron la mayoría al PP los que decepcionados ante tantas promesas incumplidas y los paupérrimos resultados de su gestión han decidido cancelarles el crédito. Únicamente les quedan sus acólitos, pero con ellos solos no gobiernan..

Por su parte, los irredentos de la izquierda siguen pretendiendo conducirnos al paraíso socialista fragmentados y radicalizados. El sainete de Podemos es representativo de cuán enganchados al régimen socialdemócrata están las nuevas generaciones adoctrinadas en el sistema público de escolarización obligatoria. Aunque nos repitan que son anti-sistema lo bien cierto es que son talibanes pro-sistema ya que deifican la democracia y el estado del bienestar hasta límites tropicales.

La cuestión es si estos resultados electorales son un preludio de las próximas elecciones locales y autonómicas. La respuesta es que depende de las decisiones que tome el equipo de gobierno en el año que le queda por delante y de los resultados económicos. Creo que ganarán votos por el miedo a la coalición de izquierdas pero no conseguirán mantenerse en el poder sin un cambio radical donde primen los valores frente a los intereses cortoplacistas. (Quizás sea pedir peras al olmo). En cuanto a la pírrica recuperación económica, esta se basa en déficit, deuda, impuestos, regulaciones, petición de estímulos monetarios, inflación y promesas de empleo público. ¿Pero no está para esto ya la izquierda?